Home » Historia, Arte y Cultura » Luchar, Soñar, Vivir. Parte II: Un Joven Soldado

Luchar, Soñar, Vivir. Parte II: Un Joven Soldado

Parte I: el anuncio que cambió la historia


“¿Qué queda en mí del muchacho que leía y escribía poesías? ¿Y del otro que supo cumplir con su terrible deber y mirar todo con indiferencia? Algo ha quedado en mí, un poco del muchacho y un poco de aquel hombre.”
Giovanni, 1947

En 1942, dejando atrás su hogar, familia y amigos, Giovanni se incorporó al ejército italiano para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Tenía sólo 19 años de edad, y sus ojos intensamente negros atesoraban ese anhelo desbordante de paz, tan lejana todavía.

Formando parte del I Regimiento Granatieri di Roma, una de sus primeras experiencias como joven soldado fue escuchar el discurso de Mussolini desde el Palacio Venecia, el 2 de diciembre de 1942. Ese día, Italia le declaró las hostilidades a Estados Unidos.75064

La guerra constituyó un duro trance para Giovanni, que lo marcaría por el resto de su vida. Era muy joven aún y casi no tenía entrenamiento previo, sólo el coraje y la audacia fueron sus principales armas.
En 1943 ordenaron su traslado la isla francesa de Córcega, ocupada por fuerzas italianas, y unos meses después a la vecina isla de Cerdeña.

Esos años, los sacrificios junto a sus hermanos soldados como él los llamaba, fueron enormes: el frío, la escasez de alimentos y el flagelo de los continuos bombardeos signaron su vida intensamente.
El frío y la lluvia fueron implacables, siempre presentes en las largas jornadas. Y no existían casi recursos para hacer frente a las inclemencias de la naturaleza y del propio hombre.
Por la falta de indumentaria adecuada, los soldados no usaban medias, les daban unas fajas de tela para envolverse los pies y resistir de esta manera el frío… Pero nada era suficiente en aquéllos años.

“Recuerdo siempre una visión, una ciudad italiana en pleno invierno, un río blanco y negro, con millones de estrellas en el agua temblando, con todas las luces de la ciudad casi apagadas, con la canción del murmullo del agua. La visión de una chica que, un día de guerra y de lluvia me ofreció un abrigo, milagro de vida en el reino de la muerte.”
Giovanni, 1947

El hambre, consecuencia de la escasez de alimentos, calaba en lo más hondo del espíritu y el cuerpo, haciendo que hasta los más aptos perdieran sus fuerzas… Con su 1.83 m de altura, Giovanni llegó a pesar 52 kilos.
A pesar de todo el sufrimiento vivido día a día, la guerra guardaba para Giovanni tres grandes pruebas que debería superar. Y la primera llegó rápido…

En Cerdeña existía una amenaza constante para quienes estuviesen en su territorio, una enfermedad que marcó por décadas la historia de la isla, y constituyó un auténtico flagelo para los soldados en los años de la Segunda Guerra Mundial: la Malaria.
En las interminables jornadas Giovanni llegó a sentirse cada vez más débil, la fiebre dominaba todo su cuerpo, padeciendo un gran debilitamiento físico y escalofríos cada vez más frecuentes. Los terribles síntomas eran señal inequívoca de que la malaria se había adueñado de su cuerpo.

“Hace 5 años me hallaba en Cerdeña, totalmente desesperado, lleno de hambre, de dudas, una desesperación tan callada… Un pueblecito pequeño, soldados, soldados, usted no sabe qué quiere decir para un hombre, tener ganas de llorar y no poder, y no poder. Mi desesperación me condujo a la única Iglesia, no puedo decirle todo sería muy largo, sólo que conocí al cura, y la desesperación se convirtió en el momento más feliz de mi vida… Entre muchas cosas, me dio la imagen que le envío, siempre estuvo conmigo cerca del corazón, no es más que un pedazo de papel, pero yo me dirigía a ella como a Dios, siempre me llevó hacia el camino del bien.” Giovanni, 1947

Continuará…

Sobre Elisa Maggi

Viajera por pasión, blogger por vocación. Haciendo camino al andar...

Te puede interesar:

11146034_10206194542803076_316699995_n

La leyenda de Lucida Mansi

Villa Mansi es una de las Villas más famosas de la provincia de Lucca, y ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *