Los paisajes de Cetona son tan bellos que parecen una pintura de paisaje renacentista.
Desde cada lugar del pueblo, la mirada se sumerge en el espectacular campo y colinas, en los cuales los colores dominantes son el plateado de olivos y el verde oscuro de los cipreses. En la parte superior domina la fortaleza, sumergida por verdes pinos y cipreses. Este es el núcleo más antiguo de Cetona, originario del siglo X.
La naturalidad con la cual la arquitectura medieval se funde con la belleza del paisaje toscano constituye la maravilla de Cetona.
Basta con recorrer sus calles estrechas y empedradas que costean la colina, o entrar en la “ciudadela“, el antiquísimo grupo de casas que rodea la plaza renacentista, para entender la poesía de este lugar, una “alegría serena” capaz de evocar los fantasmas del tiempo, entre las emociones medievales y la bella naturaleza que la rodea. Ver articulo completo »