En la Bahía San Fruttuoso (golfo de Genova, Liguria) se encuentra bajo el mar, a unos 15 metros de profundidad, el Cristo del abismo, diseñado por el escultor Guido Galletti.
Esta gran estatua de bronce de 2,5 metros de alto, fue colocada en 1954 por pedido de Duilio Marcante, considerado uno de los fundadores del submarinismo italiano. La obra fue en honor a su amigo Darío Gonzatti, uno de los primeros buzos italianos que falleció durante una inmersión junto a Duilio.
El material utilizado para construir la estatua no provenía de cualquier lado, sino de objetos donados por buzos y marineros, como muestra de apoyo para la realización de este ambicioso proyecto. La estatua fue además bendecida en el año 2000 por el Papa Juan Pablo II.
El Cristo del abismo es muy significativo tanto para lugareños como para turistas, un lugar de encuentro para orar y escenario todos los 15 de agosto de una “procesión submarina” hasta él.
Esta estatua se rodea de misterio, ya que algunos afirman ver en la noche luces procedentes desde el fondo del mar, cubriéndose de peces de colores, acompañadas de pequeños temblores, como si se transmitiese algún mensaje especial.
Cada año, el último domingo de julio se celebra en San Fruttuoso, la fiesta en memoria de todo lo que el mar se llevo y lo que provee, en la cual se realiza una procesión con antorchas que acaba en la playa con una misa.

