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Luchar, Soñar, Vivir. Parte IV: Escapando del horror

Parte III: Amar la vida

Los padres de Giovanni se despidieron de él un triste día de 1942 y no supieron más nada de él. Por más de dos años, ni una carta les permitió estrechar los brazos aunque más no sea a la distancia y a través de palabras escritas en un papel. Mientras tanto, la vida de la familia de Giovanni prosiguió en Viareggio.

familia Giovanni 1938

Desde que Italia entró en la guerra, en 1940, la ciudad había permanecido relativamente tranquila… Pero esa “tranquilidad” tan inestable y pasajera que concede la guerra, hasta que finalmente el terror toca a nuestra puerta.

La historia dramática de los padres y hermano de Giovanni comenzó un 1º de noviembre de 1943, cuando Viareggio sufrió en su propio suelo los horrores de la guerra.
Una noche, a las 19.30 hs., los bombarderos aliados arrojaron las primeras bombas sobre la ciudad. Los aviones provenían del mar, por lo que las sirenas de alarma sonaron cuando las bengalas ya iluminaban terriblemente la ciudad.

Después de tres años de guerra, Viareggio sufría el horror de los bombardeos anglo americanos. Desde ese terrible 1º de noviembre de 1943 hasta el 7 de febrero de 1945 fue devastada por esos ataques. Sesentidós incursiones aéreas y casi dos mil bombas hicieron que Viareggio fuese declarada “ciudad siniestrada” al finalizar la guerra.

Como consecuencia de los ataques, la familia de Giovanni comenzó una penosa huída por las tierras de Toscana, un calvario que duraría alrededor de dos años.

“Hacia demasiado poco tiempo que mis dieciséis años se veían intensamente empeñados en huir para salvarnos de una razzia, en robar para poder alimentarnos y en aguardar a que una furia ciega se abatiera o no sobre las dos únicas personas que quedaban de mi familia.” Maximiliano Mariotti

Desde la rendición de Italia, el país ocupado por los alemanes vivió una terrible guerra, con el sufrimiento que conllevó a la población civil la presencia en su suelo de dos ejércitos enemigos, el alemán y el aliado.
A comienzos del año 1944 las tropas angloamericanas avanzaban hacia el norte de Italia. Los alemanes, en su tenaz resistencia y lenta retirada, marcaron con sangre su paso por las pequeñas comunidades, difundiendo el terror entre personas inocentes.

La vida de la familia Mariotti fue muy dura en aquellos años, huyendo constantemente a través de los campos y ocultándose de los alemanes, ya que ser capturados equivalía con seguridad a la muerte o al envío a campos de concentración.

“Recorríamos el territorio en procura de alimentos. Nadie tenía dinero, y poco habría servido porque nada se encontraba para comprar.
Dimos con campos en apariencia áridos, pero sólo en apariencia. Estaban llenos de papas. Los campesinos cortaban la parte de arriba de la planta para que nada se vea.
Hundíamos las manos hasta las muñecas en aquella tierra que parecía estéril, hasta tocar los tubérculos y luego empujar hacia arriba para sacarlos.
¿Por qué los campesinos no las cosechaban? Porque los alemanes podrían robarlas. Bajo tierra estaban más seguras y podían aguantar un tiempo largo.
Nos sostuvimos como pudimos, comiendo papas hervidas en almuerzos y cenas; moras y madroños como desayuno, y postre cuando encontrábamos algunos viñedos.” Maximiliano Mariotti

Desde el sur, los ejércitos aliados avanzaban, y a mediados de 1944, los pueblos de Toscana y Emilia Romagna pagaron duramente las batallas por la libertad.

Continuará…

Sobre Elisa Maggi

Viajera por pasión, blogger por vocación. Haciendo camino al andar...

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