Para los italianos el café es verdaderamente un rito, un componente esencial de cada día.
El café es un placer social, un momento de pausa para charlar con amigos, parte de las reuniones con clientes o simplemente un corte en la rutina diaria.
Es muy común observar en los bares y cafeterías a las personas tomar el café parados. “Al paso” se llama, y por supuesto que es otro precio si uno quiere tomar el café sentado en una mesa del bar.
En Italia podemos encontrarnos con una gran variedad de cafés, así que aquí les presento una pequeña guía:
Caffé (café expreso), es el café más usual en Italia, si alguien pide café sin aclarar qué tipo, probablemente le den éste. Es una pequeña taza de café muy fuerte.
Caffè ristretto, un “expreso” reducido y concentrado (menos de 20 ml.)
Caffé Americano, es un café reducido o suavizado con el doble o más de agua de lo normal.
Caffé doppio (café doble) dos cafés expresos en una taza.
Caffé Lungo. Es un café largo, se emplea más agua con la misma cantidad de café molido, es un café menos fuerte, pero contiene un alto grado de cafeína
Caffè macchiato, es un café expreso con unas gotas de leche (por ello “manchado”). Un macchiato caldo (con gotas de leche caliente) o un macchiato freddo (con gotas de leche fría), por último, o un macchiato con schiuma di latte (con espuma de leche).
Caffè latte. Abundante leche caliente mezclada con café expreso en la parte superior. Ver articulo completo »